Racing igualó 1 a 1 ante Boca en el Cilindro. La Academia, que se había puesto en ventaja gracias al penal convertido por Marcos Rojo, no pudo sostener el resultado a favor. Pudo haberlo ganado y también pudo haberlo perdido si el Xeneize hubiera ajustado la puntería en los últimos 10 minutos donde dispuso de chances. Volvió a sumar en el certamen luego de tres derrotas consecutivas.
El resultado no terminó de redondear una semana ideal. La victoria ante Belgrano, por Copa Argentina, levantó el mentón de un equipo golpeado por los malos resultados que hizo su parte para quedarse con el Clásico, pero no pudo ser. Primero y principal porque no pudo contar con su goleador suspendido.
Es una gran desventaja saber de antemano que los reemplazantes de Maravilla Martínez no lograron entrar en sintonía con el equipo. El caso de Elías Torres es uno. Tal vez el tiempo diga lo contrario, pero hasta el momento (más allá del hecho mismo de estar regresando luego de una larga inactividad por lesión) su arribo a la institución no se estaría justificando.
Así y todo, La Academia no negoció la entrega y, con sus armas, fue en búsqueda de la victoria. A los 5 minutos de iniciado el encuentro, una patriada y anticipo de Ezequiel Cannavo hizo que Ayrton Costa pisara al lateral derecho provocando una clara falta dentro del área. Ante la ausencia de Maravilla, el ejecutante fue Rojo que engaño a Alvaro Montero y, desde los once pasos, puso el 1 a 0.
Nicolás Ramírez volvió a jugar su propio partido, claro está. No sólo que no cobró el foul claro de Costa (cuando su posición lo favorecía, pero tuvo que intervenir el VAR) sino que además no percibió el codo de Dylan Gorosito sobre Torres previo al tanto convertido por Miguel Merentiel, cuando se jugaban 28 minutos de la primera mitad.
En el gol de la igualdad hay mérito de Leonel Flores quien desde el costado derecho asiste en gran medida a los atacantes de Boca que corrieron para ocupar el centro del área. No obstante, el juez debió advertir que el contacto existió y el tanto debió ser anulado. No lo hizo, perjudicando nuevamente a La Academia como ha pasado durante tantos otros partidos.
En la segunda mitad, el conjunto de Juan Pablo Vojvoda sintió el desgaste del duelo ante el Pirata y todo el recorrido que hizo en los primeros 45 minutos. El equipo de La Ribera fue creciendo pero sólo a falta de 10 minutos inquietó las adyacencias de Facundo Cambeses, contragolpeando a su rival con campo abierto.
El empate sirvió para cortar la sangría. Sin embargo, el contexto sigue siendo desfavorable con Racing afuera de los ocho clasificados y lejos de puestos de Copa. El próximo rival será Independiente Rivadavia. Elenco ya eliminado de la Copa Libertadores y con un compromiso entre semana ante Aldosivi, por Copa Argentina. Racing tiene la obligación de ir a buscar los tres puntos a Mendoza.
