Racing cayó 3 a 1 ante Independiente Rivadavia. El equipo de Juan Pablo Vojvoda jugó un primer tiempo correcto, pero en la segunda mitad se quedó sin argumentos para sostener el empate parcial y cayó justamente derrotado. Tiene prácticamente hipotecado el ingreso a las copas internacionales de 2027 y si continúa en esta senda difícilmente ingrese a los Playoffs.

Luego de los insultos recibidos una vez finalizado el duelo ante Tigre, la dirigencia albiceleste tomó nota del descontento masivo y casi totalitario del hincha de Racing. Sin embargo, ninguna de las últimas cuatro incorporaciones (que tranquilamente pueden tener la aprobación de la masa societaria en general) podrá resolver la acefalía que el equipo sufre en el ataque.

La construcción de juego del equipo de Avellaneda podrá gozar (por momentos) de buenas transiciones pero de nula terminación. Fue así como perdió un punto en La Paternal (mala definición del juvenil Santino Aguirre, tras yerro de Elías Torres). El caso se repitió ante Banfield y se podría incluir el partido ante Belgrano por Copa Argentino, aún con la clasificación en el bolsillo.

El problema es que Diego Milito aún confía en que el propio Torres, Conechny y hasta Duván Vergara (atacantes que llegaron con su aval) reviertan su escaso aporte hasta aquí y puedan justificar de una buena vez la erogación económica que el club hizo por ellos. Sin embargo, los últimos dos jugadores mencionados ya dieron sobradas muestras de no estar a la altura de lo que exige la institución.

El problema se agrava cuando Maravilla Martínez, goleador probado, se encuentra en la sequía más prolonga desde su estadía en el club. El delantero queda fuera de acción en muchas ocasiones y las pocas oportunidades que tiene las desperdicia.

Los puntos positivos en la noche mendocina fueron los rendimientos de Facundo Cambeses (nuevamente importante para mantener a La Academia en partido siempre), la dupla central Martínez-Escudero, dando la cara por el equipo y jugando con suma prestancia y la participación de Leonel Pérez. El mediocampista tal vez sea el mayor de los aciertos en este mercado de pases.

El equipo se desangra en sus propias limitaciones. Cuando más cueste la victoria más cerca estará el declive final. Pareciera ser que la Copa Argentina es la única bala que Racing tiene en el cargador para coronar el año con una alegría y depositarlo en la próxima Copa Libertadores. Una ilusión cada vez más distante de la realidad.

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