La Academia derrotó 1 a 0 a Boca en La Bombonera y volvió a quedar a las puertas de un nuevo título. Luego de un pobre primer tiempo, Racing impuso condiciones en el complemento y por el frentazo de Maravilla Martínez a los 30 minutos del complemento jugará el encuentro definitivo con el vencedor del clásico platense.

Cuando muchos creyeron que el elenco albiceleste ya se había contentado con haber realizado una digna Copa Libertadores y con eliminar a River en Octavos de Final del presente certamen, La Academia volvió a dar un golpe sobre la mesa, demostrando grandeza y guapeza, para llevarse puesto todo.

La definición de Maravilla Martínez describió un poco lo que este equipo es. Un tren incontrolable. Que no se detendrá hasta llegar a la cima misma de un nuevo campeonato. Y si no lo consigue volverá a andar, para luchar y soñar; una y mil veces.

Con la peor sequía desde que está en el club a cuestas, el goleador fue en busca de un nuevo centro. Desde aquel tanto ante Vélez en Liniers, donde pezcó un remate defectuoso de Facundo Mura, Maravilla volvió a recibir un balón limpio ante Tigre por parte de Tomás Conechny, del cual remató mordido.

Anoche fue Gabriel Rojas el que se volvió a vestir de asistidor. El centro del canterano de San Lorenzo fue a pedir del delantero. El oriundo de Campana atacó el envío a las espaldas de Ayrton Costa que perdió el único duelo individual más importante, porque terminó definiendo el clásico.

La personalidad y el temple de este equipo fue lo que terminó inclinando la balanza en el juego y en el resultado. Juan Nardoni, de muy pobre primera parte (más allá del remate que dio en el palo derecho de Agustín Marchesín), se adueño del mediocampo, reduciendo las acciones de Leandro Paredes que sólo pudo meter una asistencia en cortada para Merentiel.

Facundo Cambeses no tuvo que intervenir prácticamente en el todo el complemento. A diferencia del último encuentro en La Boca, esta vez Racing fue inteligente para no cometer faltas que generen envíos en forma de centro para los buenos cabeceadores que tiene el equipo de La Ribera.

Luego de la dolorosa eliminación ante Flamengo, el equipo de Avellaneda se volvió a permitir una nueva ilusión en el plano doméstico. Queda un paso ante Gimnasia o Estudiantes, que definirán la otra semifinal mañana en El Bosque.

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