Luego de tres derrotas consecutivas, La Academia volvió al triunfo ante Argentinos Juniors por 2 a 1. El equipo de Gustavo Costas logró superar a un rival que, precisamente, se jacta de jugar lindo pero que dio demasiadas ventajas en el mediocampo; sector en el que Racing logró supremacía en el primer tiempo, donde anotó los dos goles. Importante envión anímico para lo que viene.

Cuando un equipo acumuló tantos desaciertos; tanta inseguridad, cuya consecuencia terminó decantando en los resultados, la manera en que debe salir de perdedor poco importa. Lo relevante, en este caso, es cortar la sangría y empezar a sumar de a tres a como dé lugar. Esta tarde, el conjunto de Avellaneda no sólo pudo vencer a un rival de valía sino que lo pudo hacer jugando bien al fútbol. Como le gusta a la gente.

A pesar de que la visita tenía un mediocampo con jugadores de tenencia, como Federico Fattoni, Enzo Pérez, Alan Lezcano y Hernán López Muñoz, La Academia pudo cortar los circuitos y ser peligroso por las bandas. El elenco albiceleste logró generar sociedades en Miljevic y Rojas por un lado y en Baltazar y Cannavo (de muy buen debut), por el otro.

De un quite al suelo de Matko llegó el desborde de Rojas y el cabezazo en forma de paloma de Tomás Conechny, que anotó su segundo gol en cuatro fechas. El extremo apareció por sorpresa; picó en diagonal desde la derecha hacia el centro del área superando en velocidad a Sebastián Prieto, que no llegó a cubrirlo. Iban 20 minutos de la primera parte. El 17 volvió a ser importante en ataque y fino al momento de crear juego junto con Miljevic y en sociedad permanente con Maravilla.

Otro de los puntos altos del equipo fue Santiago Solari. Con las presencias de Baltazar y Cannavo por derecha, el Chino pudo meterse más en el área y no estar tan pegado a la ralla. A los 44 minutos de la etapa inicial, recibió un centro razo del canterano que viste la dorsal 20 y luego de controlar remató alto. El disparo dio en el travesaño y bajó de golpe hacia adentro del arco, haciendo inutil el esfuerzo de Brayan Cortés.

Previo a irse al descanso con la ventaja de dos goles, el equipo sufrió el balón detenido en contra. En primer lugar, perdió la marca de Enzo Pérez en un tanto que fue bien anulado por offside. Luego, Tomás Molina le ganó a su marcador e increíblemente cabeceó al lado del palo. La tercera fue la vencida apenas iniciado el complemento.

Apenas dos minutos después de empezado el segundo tiempo, el delantero se anticipó nuevamente y su frentazo dio en el poste. El rebote fue capturado por Erik Godoy, que anotó el merecido descuento a los 4 minutos de iniciado el segundo tiempo. El Bicho había sido menos que Racing, pero la diferencia de dos goles fue mucho premio para La Academia.

Achicar las diferencias en el marcador suponía que el conjunto local sufriría la ventaja mínima lo que quedaba de partido. Sin embargo, fueron escasas las aproximaciones del equipo de Nicolás Diez, quien acumuló gente en ataque y por las bandas, pero nunca le encontró la vuelta al partido. La diferencia en el marcador pudo ser mayor, pero Hernán Mastrángelo se encargó de mantener la paridad en el duelo, ya que no dio por válido un claro penal en favor de Racing.

Ni siquiera habiendo recibido el llamado del VAR y luego de haberse tomado el tiempo necesario para observar la mano clara de Prieto, tras un centro desde la izquierda.

El triunfo aligera la carga de un equipo a quien le habían pesado las tres derrotas del inicio del certamen. Podrá volver a trabajar con calma durante la semana para luego visitar a Banfield en el Florencio Sola; encuentro que se disputará el próximo sábado a las 17.15 hs.

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