Por la segunda fecha de la Copa Sudamericana, Racing perdió 3 a 2 ante Botafogo en Avellaneda cosechando su tercera derrota de manera consecutiva, entre el certamen doméstico y el torneo internacional. Habiendo conseguido una pronta ventaja, volvió a cometer errores groseros en defensa y se descuidó en la última jugada del encuentro. Con la victoria de Caracas sobre Independiente Petrolero, quedó en la tercera ubicación.
De lo que pudo haber terminado en una fiesta, atendiendo a domicilio a Independiente en su estadio, a esta realidad inentendible. Tres partidos fueron suficientes para meter a Racing en un bucle lleno de interrogantes. De mantener un largo invicto a perder el rumbo en un puñado de encuentros.
El duelo ante Fogao se inició favorable a La Academia que consiguió una rápida diferencia, debido a la torpeza del portero brasileño tras un envío en forma de centro de Ignacio Rodríguez desde el costado izquierdo. Santiago Sosa conectó de cabeza y puso el 1 a 0. El elenco de Río de Janeiro concedió muchas ventajas en la pelota detenida que el conjunto local no supo o pudo aprovechar.
Reivindicándose del error cometido en la apertura del marcador, el golero Neto le tapó un buen cabezazo a Nazareno Colombo. El segundo marcador central de Racing tuvo un sube y baja constante en la húmeda noche de Buenos Aires. Mala fortuna ante un despeje que rebotó en el propio Sosa, habilitando a Artur, que definió cruzado ante la salida de Facundo Cambeses.
Más tarde, Santos (el acompañante del goleador carioca) picó desde su propio campo tras un largo despeje y superó en velocidad al propio Colombo que se convirtió en espectador de lujo en el 1-2. En un abrir y cerrar de ojos, el equipo de Gustavo Costas pasó de dominador a dominado por un flojo Botafogo.
La enjundia del segundo tiempo tuvo su premio cuando Maravilla Martínez se reencontró con el gol, tras una muy buena habilitación de Colombo, mejor control de Cannavo y asistencia para que el goleador pudiera aliviar el dolor de tantas oportunidades no aprovechas en los encuentros anteriores.
Si bien en la previa el empate no era el mejor de los resultados, luego de un trámite esquivo, salir de perdedor tampoco era tan mal negocio. Sin embargo, Racing volvió a dormirse en los laureles y después de un lateral, la visita se terminó quedando con el partido, tras un nuevo rebote y una defensa completamente abierta y desordenada.
Está claro, tal como declaró Maravilla en los micrófonos, que la cuota de fortuna no está del lado de Racing por estos días. A eso hay que agregarle los rebotes (antes caían de un lado y hoy todos caen para ventaja del adversario). El combo lo termina de completar la dupla central de turno. Ayer fueron Pardo y Colombo.
Mucho trabajo para el cuerpo técnico que deberá levantarle la moral a varios de sus dirigidos para salir de este loop tan alarmante.
