Racing cayó 2 a 1 ante Botafogo en Río de Janeiro, comprometiendo su permanencia en el certamen continental. Con la derrota de anoche, el equipo argentino deberá vencer a Caracas y a Independiente Petrolero (ambos encuentros como local) y esperar que el elenco venezolano no le gane al Fogao, cuando lo reciba en la última fecha.

La seguidilla nefasta de malos resultados (con la tregua mínima conseguida en Bolivia) parece no tener fin. En la noche carioca, Racing se tiró los disparos a sí mismo. Luego de una pésima entrega de Santiago Sosa a Toto Fernández quien, apurado y sorprendido por el pase, terminó regalando el balón, llegó la apertura del marcador.

Cristian Medina puso a correr a Júnior Santos, pero Marco Di Cesare logró interferir a tiempo al atacante local. El zaguero todo el balón hacia el medio, no pidiendo advertir la salida apresurada de su arquero (que se llevó puesto a Sosa) y mucho menos la falta de concepto de su compañero Agustín García Basso que con tiempo y espacio quiso rechazar con su pierna hábil y terminó enredado en el fondo del arco. Muy circense todo.

En el complemento, con aires mejorados probablemente por la arenga del cuerpo técnico, La Academia fue con mayor decisión en busca del empate. Igualdad que consiguió gracias a una nueva asistencia en forma de centro de Gabriel Rojas para que Maravilla Martínez convirtiera de cabeza. Todos los futbolistas albicelestes fueron directos hacia la posición del lateral izquierdo en forma de reconocimiento.

Con el partido controlado y hasta generando situaciones para dar vuelta el marcador, volvió a producirse un nuevo horror en la parte defensiva. Esta vez, con Facundo Cambeses como protagonista. Después de un disparo forzado de zurda de Danilo, al portero se le escurrió el balón de entre sus manos. 2 a 1 y fin.

El equipo no tuvo más respuesta emocional para buscar nuevamente el empate. Se quedaron sin piernas. La última nota que faltaba era la expulsión del golero, luego de una estrepitosa salida en falso. Los minutos finales con Santiago Sosa vestido de arquero fueron un elemento más para comprender el momento que atraviesa Racing.

Ya no queda margen en ninguna de las competencias que tiene por delante el plantel. Es ganar o quedar afuera. No hay más. Anoche hizo el ridículo, haciendo quedar mal nuevamente a la institución y a los hinchas que hicieron un esfuerzo enorme por acompañar al equipo. A dar vuelta esta historia de manera urgente.

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