Racing venció 2 a 1 a Gimnasia en el Cilindro, en la presentación del equipo de Juan Pablo Vojvoda en el Torneo Clausura. La Academia tuvo unos interesantes primeros 15 minutos de juego donde logró ponerse en ventaja a pura presión y hasta dispuso de chances para anotar el 2 a 0. Con el correr de los minutos, el Lobo hizo pie en el encuentro lo empató y hasta pudo darlo vuelta. El desnivel llegó con balón detenido.

Seis puntos de seis. Seis goles anotados y dos recibidos. El inicio del nuevo proceso no pudo ser mejor en lo que a resultados refiere. El fútbol apareció por momentos, como así también se visualizaron algunos desacoples defensivos y desatenciones que no pueden volver a ocurrir. El equipo de Vojvoda va levantando vuelo y tomando identidad propia. Es bastante prematuro para todo lo que resta del semestre, pero el presente de Matko Miljevic es alentador.

De la pobre imagen que terminó dando en el epílogo de la etapa de Gustavo Costas a esta realidad hay una larga distancia. Con ritmo, con intención y haciéndose eje absoluto del juego (hasta donde los esfuerzos le dan) se brinda por completo en función del grupo.

De sus pies llegó la apertura del marcador, tras una muy buena presión de Santiago Sosa a los 5 minutos de iniciado el juego. Sí, del capitán que ya juega de cinco y quien forzó la pésima salida desde el fondo del Lobo. Un par de toques dejaron a Santiago Solari dentro del área, pero de espaldas al arco. Luego de una sujeción, la pelota le quedó al 10 que definió al primer palo de Nélson Insfrán.

El envión anímico de Racing fue igual de semejante a la confusión que tuvo el equipo platense en poder reaccionar a la desventaja y fue allí donde se vio un empuje tal que pudo haber llegado el segundo gol, de no ser por la ineficacia de Santiago Solari. El extremo tiene grandes problemas para la finalización de las jugadas; termina decidiendo mal y desaprovechando los momentos favorables.

Luego de digerir el sacudón, Gimnasia empezó a crecer y a tomar confianza. Bajo la conducción y el liderazgo de Ignacio Fernández, poco a poco se fue acercando a la igualdad hasta llegar luego de una gran distracción en pelota parada. A instancias de un tiro libre, el propio Fernández apuró la ejecución habilitando a Pedro Silva Torrejón, quien probó a Facundo Cambeses. El portero desvió el remate que le quedó a Bautista Barros Schelotto para anotar la igualdad.

El Lobo fue justificando minuto tras minuto el gol de la igualdad y pudo dar vuelta el score tras el penal de Gonzalo Escudero, de no ser por las dudas y el yerro en la indecisión de Marcelo Torres desde los doce pasos.

El segundo tiempo tuvo más insinuación que concreción, más allá de que el elenco albiceleste nunca dejó de intentar. Fue positivo el ingreso de Lautaro Díaz. El delantero se movió desde la izquierda hacia el centro y, con espacios a su merced, arrastró marcas, generó algunas faltas y le dio oxigeno a varios de sus compañeros que empezaron a sentir el rigor del encuentro.

Miljevic aportó asistencia en el muy buen centro elevado que Nazareno Colombo, de aceptable partido, conectó de cabeza alejando la trayectoria del alcance del Mono Insfrán. Todo Gimnasia reclamó una falta previa donde Nicolás Ramírez dio ventaja a favor del Lobo y no retrotrajo las acciones.

La polémica de la noche se dio por un cruce de Santiago Sosa a Agustín Auzmendi. El capitán tuvo un claro contacto con xx, que el propio Ramírez no consideró como contacto suficiente para sancionar nuevamente penal en contra del conjunto local. Probablemente la exagerada caída y permanencia en el suelo del propio xx hizo que, tanto el juez como el VAR, resolvieran dar continuidad al juego.

La victoria sirve para encaminar la posición de Racing en la tabla anual y también como combustible emocional para preparar el duro cruce ante Rosario Central, a disputarse el próximo martes desde las 21.15, en Arroyito.

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