Luego de igualar 1 a 1 en el tiempo regular y en el alargue, Racing cayó 5 a 4 ante Estudiantes y perdió la final en Santiago del Estero. Luego de ponerse en ventaja a los 35 minutos del complemento, La Academia no pudo aguantar la ventaja y el conjunto platense se lo empató en tiempo de descuento. Agradecimiento absoluto a un plantel de leones que dejó el alma por el escudo.
Las señales del destino y del fútbol le dieron la espalda a Racing para que volviera a coronar, luego de la obtención de la Recopa Sudamericana en febrero. Un remate que se iba afuera, dio en Marcos Rojo e ingresó, un disparo de Luciano Vietto que rebotó en un futbolista de Flamengo, favoreció a la reacción de Agustín Rossi y lo de anoche…
Cuando todo presumía un festejo alocado, bajo un calor insoportable, Gabriel Rojas cometió una falta innecesaria producto del cansancio mental y físico que arrastró hasta esta etapa del año. El rival, bicho por naturaleza, también juega y tiene otros veteranos de guerra que huelen sangre y saben aprovechar cada una de las oportunidades.
José Sosa y Guido Carrillo fueron los artífices de la heoica que necesitó Estudiantes para llevar el juego a tiempo suplementario. Antes de esos últimos 16 minutos de juego, la final había sido ordinaria, aunque el Pincha había tenido las mejores situaciones (por virtud propia y por errores de los defensores albicelestes) para ganar en los 90.
Maravilla Martínez cerró el certamen con un gol que pudo haber sido de antología. Una definición que sólo los grandes jugadores pueden sellar. No alcanzó.
En los penales, el destino nuevamente decretó que la gloria debía ser para el conjunto de La Plata. Racing volvió a estar en ventaja por el disparo que Cambesese le contuvo a Cetré. Sin embargo, luego de que Fernando Muslera contuviera el remate de Gastón Martinera, el propio Cambeses no pudo detener el peor disparo de la serie, ejecutado por Rodríguez.
Facundo Pardo conectó fuertísimo, pero el tiro dio en el poste derecho y se terminó. Un triste final para un equipo que dejó la vida en cada encuentro. Con Santiago Sosa extenuado, con Santiago Solari al 50% de sus posibilidades físicas, con varios jugadores disminuidos por sendas molestias musculares.
Párrafo aparte para Gustavo Costas, que les exige al máximo a todos para que dejen la piel por el escudo. Y así lo hicieron; así representaron estos jugadores al hincha de Racing. Muriendo con total dignidad y vendiendo muy cara la derrota.
Desgraciadamente, al entrenador de La Academia le faltó un mejor recambió y, ahí, Diego Milito y Sebastián Saja deberán mirar instrospectivamente y hacer una buena autocrítica, ya que al equipo le faltó recambio en puestos de ataque donde, en definitiva, se resuelven estas instancias.
A levantar el mentón, a renovar las energías y el ánimo que esto continúa. Por y para el bien de Racing.
