Racing igualó 1 a 1 ante Caracas en Venezuela en un partido que se le presentó con bastas oportunidades para quedarse con el triunfo pero el equipo pelea consigo mismo sin poder salir de una atmósfera perdedora. Sin la presencia de Maravilla Martínez, Gabriel Rojas anunció demasiado su penal. Entre Colombo y Martirena se filtraron los espacios para que el elenco Rojo llegara al empate.
Ni siquiera cuando el rival lo invita a poder levantarse de su karma La Academia puede revertir este duro presente. Enfrentando a un adversario con niveles individuales dignos de una tercera categoría, el conjunto de Gustavo Costas dejó pasar una buena posibilidad de mejor su posición en el Grupo E, considerando la inoportuna derrota como local ante Botafogo.
A pesar del yerro de Gabriel Rojas, que regresó a la titularidad luego de superar su lesión, el equipo de Avellaneda logró irse al descanso vencedor, por el tanto de Tomás Pérez, luego de un buen centro por izquierda de Baltazar Rodríguez. Sin embargo, la alegría duró muy poco ya que ni bien iniciado el segundo tiempo, llegó el empate.
Jesús Yendis inició una aventura individual en donde Nazareno Colombo y Gastón Martirena fueron espectadores de lujo para ver bien de cerca el 1 a 1, sin ofrecer resistencia alguna. La floja respuesta de los dos defensores (sí, Martirena no fue carrilero sino lateral derecho en la calurosa tarde/noche caraqueña) fue una muestra más del estado abúlico que tiene el plantel de cara a la presente competencia.
Con todas las deficiencias y errores conceptuales a cuestas, Racing aún compite milagrosamente en los tres frentes (Liga, Copa Sudamericana y Copa Argentina). Sin embargo, el próximo domingo se juega uno de sus últimos cartuchos ante Huracán, en el Cilindro. Sería vergonzoso que el equipo quede afuera de los Playoffs, pero ya nada sorprende. A rezar.
