Jugando con el corazón en la mano y, por momentos, arriesgando de más, Racing igualó 0 a 0 ante Tigre y lo venció en los penales por 4 a 2. La Academia dispuso de muchas situaciones de gol, pero a Maravilla Martínez se le cerró el arco hasta llegar a la serie que terminó decretando el pase a las Semifinales, donde volverá a encontrar a Boca en La Bombonera.
La noche del lunes se volvió más larga de lo previsto. Con la iniciativa de siempre, el elenco albiceleste arrinconó a Tigre y redujo al equipo de Victoria que desde el primer minuto de juego mostró las cartas sobre la mesa y se sintió menos que el conjunto local. Diego Dabove decidió que sus dirigidos prescindieran de la tenencia, aguardando que sus dos torres (Ignacio Russo y Romero) pudieran aprovechar las espaldas de stoppers.
Como tantas veces, el conjunto de Gustavo Costas decidió atacar por las bandas. A diferencia de los últimos encuentros, esta vez Gastón Martinera tuvo mayor protagonismo finalizando de mejor manera las acciones que pasaron por su carril. Gabriel Rojas, por su parte, volvió a tener el nivel que siempre tiene acostumbrado al hincha y socio de Racing.
Ya sea por transiciones largas o por juego directo, hubo en todo momento sensación de que el cero se rompería en cualquier momento. Sin embargo, por impericia propia de los atacantes albicelestes, el resultado no se modificó. El afan por abrir el marcador hizo que tanto Nazareno Colombo como Agustín García Basso jugasen mano a mano con los delanteros del Matador.
El desempeño del marcador zurdo fue fenomenal. Tuvo cierres magistrales y ganó duelos individuales que, de perderlos, hubieran complicado la clasificación. En lo que refiere al ataque, Maravilla Martínez recibió una gran ovación luego de no poder concretar las claras acciones que tuvo a su merced. El goleador devolvió gentilezas cuando tuvo que hacerse cargo del primero de los penales en la serie de cinco.
Toto Fernández, Gabriel Rojas y el propio García Basso también hicieron su parte, retribuyendo la confianza que les brindó Facundo Cambeses que detuvo el primer disparo de Tomás Cardona y el tercero, a cargo de Joaquín Laso.
Las expulsiones de Gastón Martirena y Santiago Sosa fueron el punto negativo de la noche. Ahora queda reponer fuerzas, luego de un enorme desgaste y pensar en un nuevo clásico ante Boca.
