Racing perdió 3 a 2 como local ante Unión de Santa Fe, alcanzando el peor inicio de su historia en torneos domésticos. El equipo dirigido por Francisco Bersce y Gonzalo Costas brindó todo tipo de conseciones a las espaldas de los defensores centrales que el conjunto Tatengue aprovechó al máximo. Gabriel Arias tuvo otra actuación para el olvido. ¿Seguirá en el arco albiceleste?
El sabor dulce de la clasificación a Cuartos de Final de la Copa Libertadores se fue disipando con el correr de los días y de las actuaciones calamitosas que tuvo el equipo post Peñarol. Los errores infantiles, la falta de concentración y la desconexión entre las líneas se vio completamente expuesta ante Argentinos y anoche ante el conjunto de Leonardo Carol Madelón.
La Academia volvió a parir un encuentro en el ámbito local. Todos los equipos saben de su sistema táctico: cómo va a atacar, cómo va a defender y las bondades que frecuentemente brinda su arquero y capitán, quien tiene serios problemas al momento de salir a desgolgar o bien despejar un centro dentro de su radio.
Es momento de que el cuerpo técnico comprenda que jugar con extremos (porque Adrián Balboa sin serlo natualmente ocupa un lugar por la banda izquierda) no le aportan soluciones al equipo ni alimentan a Maravilla Martínez que está famélico de asistencias. Así y todo el goleador es un pescador nato y aprovechó un error de Tagliamonte para anotar circunstancialmente y darle a Racing una ventaja inmerecida.
Las recursos intactos de Arias para contener y defender varios mano a mano se ven completamente eclipsados por su impericia al momento de reaccionar a un centro. Volvió a chocar con un compañero, tras el envío de un corner, que lo dejó clavado en el área chica mientras Marcelo Estigarribia anotó el gol del empate.
Unión decidió volcar su ataque sobre el costado derecho de Gastón Martinera que volvió a repetir el mismo pobre desempeño que mostró en La Paternal. Por su sector, se destacó Mateo Del Blanco quien asistió a Cristian Tarragona para dar vuelta el resultado y poner al frente del marcador al Tatengue.
Los cambios en el complemento rompieron por completo el partido. La superpoblación de delanteros (Vietto, Conechny, Vergara, Torres y Maravilla Martínez) generaron un vacío enorme en la mitad de la cancha, lo cual suponía que la visita llegara antes al tercer gol que Racing al empate. Y así fue.
Luego de que Nazareno Colombo descuide su posición y que Arias realice un pésimo cálculo para salir de su área, xxx asistió a Augusto Solari que puso el 3 a 1. El futbolista no festejó el tanto y se disculpó ante el publico local por su pasado en el club.
El golazo de Facundo Mura debería hacerle replantear a la dirigencia que si no se apura en renovarle el contrato perderá una pieza elemental en el plantel que siempre cumple cada vez que lo llaman; habitualmente siendo alternativa para cualquiera de los dos carrileros y manejando ambos perfiles como pocos jugadores en Primera División.
Si el cuerpo técnico y el plantel no hacen un giro de 180 grados en la planificación de septiembre, recuperando al equipo desde lo emocional y desde lo futbolístico, la suerte de Racing para lo que resta del año y el próximo 2026 (respecto de la tabla anual) penderá de un hilo.
