La Academia venció 1 a 0 a Defensa y Justicia y puso un pie y medio en la clasificación a Copa Sudamericana por tabla anual y volvió a ingresar en zona de Playoffs. El equipo albiceleste aún cuenta con chances remotas de meterse en la próxima Copa Libertadores y ante NOB se jugará su última chance.

La herida va cicatrizando. Recuperando el ánimo y la confianza Racing vuelve a mentalizarse en el torneo Clausura y, de acuerdo a las declaraciones de su entrenador en conferencia de prensa, deberá convercerse de que es posible. Si Costas tanto pregonó con que el arribo a Lima era posible, cómo no va a ser potable que el equipo alce un nuevo título el próximo 14 de diciembre.

En un Cilindro completamente vacío (por la suspención de Aprevide), el conjunto de Avellaneda volvió a jugar con un sistema táctico de 4-2-3-1. El regreso de Maravilla Martínez, tras dejar atrás sus dolencias físicas, suponía otra presencia en ataque, pero el goleador no pudo quebrar su mala racha y terminó acumulando su séptimo encuentro sin anotar.

Así y todo el elenco local presionó bien la salida de la visita y forzó varios tiros de esquina en los cuales ganó todos los duelos áereos. El más claro fue el frentazo de Marcos Rojo que dio en el travesaño. El defensor volvió al once inicial, pero al termino del primer tiempo tuvo que dejar el terreno por una molestia muscular.

El equipo de Mariano Soso buscó permanentemente ganarle la espalda a Rojo y a Agustín García Basso que tuvo un gran partido, jugando en la posición de lateral izquierdo. El General, proyectado en ataque, remató dos veces al arco en una misma jugada que tuvo una gran reacción de Enrique Bologna en ambos disparos.

El futbolista que tuvo un partido discreto fue Luciano Vietto que también tuvo que dejar el campo de juego en el entretiempo. Habrá que aguardar el parte médico para confirmar el grado de su lesión. Dependiendo del tiempo que le lleve su recuperación, no habría que descartar que la actuación ante el Halcón haya sido la última del 10 con la camiseta de Racing.

Sobre el cierre del primer tiempo, luego de una gran habilitación de Cambeses, Duván Vergara le ganó la posición a Aaron Molinas y enfiló directo hacia el área. Ante la salida de Bologna, decidió eludir al portero y tocar suave de derecha. Todos los abrazos y las aprobaciones fueron para el arquero académico, en una muestra más del enorme nivel que viene teniendo.

La desventaja liberó al conjunto de Florencio Varela y en un puñado de minutos pudo igualar el encuentro, de no ser porque el travesaño le negó el empate a Abiel Osorio.

En el complemento, el equipo de Gustavo Costas se replegó. No pudo hacerse del balón por déficit propio y también por virtud del Halcón. El ingreso de Agustín Almendra no le dio pausa al equipo. El mediocampista acompaño los avances que La Academia tuvo con los espacios que la visita le otorgó pero no tuvo pericia para terminar de definirlo.

La ventaja mínima, por la que Racing terminó sufriendo y esperando el final del partido, explica que en el banco de suplentes el cuerpo técnico no encuentra respuestas ni soluciones. Ignacio Rodríguez volvió a lastimarse y jugó físicamente condicionado. Los ingresos de Richard Sánchez y de Adrián Fernández tuvieron más que ver con ganar tiempo y evitar nuevas lesiones que con aportar soluciones.

Queda una final. Esperar a que la fecha se cierre y que el certamen finalice para saber si Racing volverá a disputar la Copa Libertadores o bien si se quedará en Copa Sudamericana donde sólo una tragedia lo ausentará del certamen continental. Sueñe y luche, Academia.

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