Racing superó a Banfield 2 a 0 en el Estadio Florencio Sola en un encuentro que le fue esquivo durante los primeros 30 minutos donde padeció el ritmo que el Taladro le quiso imprimir al encuentro. Pudo resolver el encuentro con dos tiros de esquina: uno aprovechado por Marco Di Césare y otro por medio de Maravilla Martínez, tras un claro penal. El resultado no debe tapar lo mal que retrocedió el equipo y la poca dinámica que tuvo en el mediocampo.

La espectativa de que el equipo le diera continuidad al trabajo hecho ante Argentinos Juniors y que la idea fuera consolidada fuera de casa duró muy poco. Las sombras de la fatífica noche transitada en Victoria ante Tigre sobrevolaron por el Sur del Gran Buenos Aires y Racing volvió a sufrir ante un rival que volvió a agazaparse para encontrarlo desguarnecido en defensa y retrocediendo de pésima manera.

Tal vez la diferencia del partido ante Tigre fue la conformación de los dos marcadores centrales y el momento de los delanteros rivales. En aquella oportunidad, Nazareno Colombo y Agustín García Basso (hoy ausentes hasta en el banco de relevos) la pasaron muy mal ante Ignacio Russo y David Romero, la dupla del momento. No es menor aclarar que tanto Marco Di Cesare como Marcos Rojo fueron de lo mejor del equipo.

Así y todo el equipo estuvo largo para las transiciones. Matko Miljevic volvió a iniciar los ataques desde muy atras; casi pegado a Santiago Sosa. El 10 estuvo marcado muy de cerca y continuamente debió recibir y rebotar de espaldas al arco. A eso se le sumó la poca prestación de Conechny para decidir correctamente en los pocos espacios que la visita tuvo para contratar a un equipo corto y rápido para contragolpear.

El marcador se abrió a los 27 minutos del primer tiempo gracias a un buen centro de Gabriel Rojas, en el que Tomás Conechny anticipo a Pais. Sanguinetti apenas logró despejar por la presencia amenzante de Maravilla Martínez. El balón le quedó a Di Cesare que, tras un amague, remató de espaldas al arco. El disparo ingresó entre el palo y el propio Sanguinetti que nada pudo hacer.

Minutos más tarde, el encuentro entró en el terreno de lo polémico por el gol anulado correctamente a Arboleda (tapó a Cambeses en el excelente remate de Pais) y la falta grosera de Baltazar Rodríguez, que debió ver la tarjeta roja por una patada irresponsable y sin pelota en el andarivel derecho. Pablo Dóvalo decidió únicamente amonestar al juvenil y expulsar a Pedro Toglio por lo vehemente de su reclamo, pidiendo la expulsión para el 20 de Racing.

En el eplílogo de la primera mitad, otro tiro de esquina enviado por Rojas (esta vez por bajo) fue anticipado por Santiago Solari. En su remate, el Chino apuntó a los brazos de … y Dóvalo no dudó en marcar el punto del penal. Apoyada su decisión por el VAR, Adrián Martínez lo cambió por gol estirando la ventaja. Por el trabajo hecho de ambos equipos la diferencia en el marcador realmente fue sideral y exageradamente genegosa para con Racing.

Gustavo Costas, habiendo observado de cerca el padecimiento de su equipo en el mediocampo, decidió reemplazar a Baltazar por Zuculini. Bruno ayudó a Sosa en los relevos y la nave albiceleste se acomodó, aunque el partido por momentos pareció romperse por la necesidad imperiosa del Taladro de achicar diferencias. Los ingresos de Zaracho y Valentín Carboni aportaron muy poco en la tenencia.

La Academia no logró hacer circular el balón. Sólo pudo hacerlo por momentos y ante cada pérdida aparecieron sus zagueros para apagar el peligro de los juveniles futbolistas locales.

El saldo positivo de la tarde en el Sur fue el nivel en la última línea (incluido el trabajo de Ezequiel Cannavo, cada vez más afianzado) y que el equipo no sufrió el balón detenido como sí lo padeció ante Argentinos Juniors. La deuda grande estuvo en la generación de juego y en las pocas situaciones de gol que pudo invanar el equipo en los 90 minutos. A seguir trabajando.

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